Hay momentos en la vida de una chica en la que se siente gorda y fea además, si le aumentamos el factor edad concretamos el McTrío: vieja. No es porque tenga casi 32 y no tenga pareja, ni pretendiente que me siento así, seguro son las hormonas traicioneras, que a estas alturas de mi vida todavía me sacan granos de pubertad. No soy lesbiana, bipolar o emo, es más, creo que no estoy de mal ver. Hombre que veo, hombre con el que me quiero casar. Lo malo es que ninguno se anima y mira que le tiro a casi todo lo que se mueva, bueno dentro de los estandares de calidad. Estoy enamorada de mi compañero de trabajo. El no lo sabe.
Hoy comencé con la dieta que incluye ejercicio y buena actitud. Lo que más trabajo me va a costar dejar es el azúcar, las chelas y el pan. Odio la llanta que rebosa fuera del pantalón. Simplemente la odio. Hoy hice un gran paso me paré temprano y salí al parque a dar un par de vueltas. Mientras Rihanna intentaba darme animos con su please don’t stop the music. Necesitaré un playlist más enérgico y motivador, algo que me haga levantarme con animo en la mañana. Ya lo he intentado antes pero siempre desisto a la segunda semana porque no estaba totalmente convencida. Faltan dos meses para mi cumpleaños y pienso bajar una talla. Quiero verme fabulosa para mis 32.